Tiene 8 años menos que ella y dice “me trata como a una reina y hasta quiere matri”
“Es cierto, ahora tengo quién me haga feliz y vivo tranquila. No me interesan los hombres ´falladitos´ o que les gusta la comida con mostaza”, recalca Susy Díaz, quien superó su separación del “Mero loco”, en los brazos de un hombre ocho años menos que ella.
A través de Ajá, la rubia bailarina confirmó que su romance con el “Cebichero” quedó “enterrado y olvidado”, gracias a las atenciones de un pretendiente que “me trata como a una reina y hasta se quiere casar conmigo”.
“No quiero hablar mucho del tema, porque ya me cansé de que mi vida amorosa sea ventilada, prefiero guardar la identidad de esta nueva persona en mi vida, tras cuatro paredes, pero estoy feliz y viviendo una buena etapa”, expresó la Díaz.
¿Eso quiere decir que hiciste “venado” al “Mero”?
-Nada que ver, desde que lanzaron un ampay de él saliendo de un karaoke con una mujer lo nuestro terminó. Lo saqué de mi vida, pero él seguía afanándome y diciendo que éramos pareja, pero yo nada que ver.
¿Cómo conociste a tu nuevo pretendiente?
-Por una amiga, me presentó a esta persona y resultó ser su hermano. Es una persona tranquila, trabajador y muy correcto.
¿Es cierto que le sigues los pasos a Lucía de la Cruz con esta nueva pareja?
-No soy chibolera, y esta persona tampoco es un jovencito, tiene 38 años y nos llevamos casi ocho años. De chibolo no tiene nada…
¿Ya son pareja?
-Después de lo que me pasó con el “Mero loco”, he quedado decepcionada de los hombres, ya no confío en ellos y ahora busco un hombre fiel y macho por los cuatro costados, pero esta persona me ha conquistado con sus atenciones y quiero darme una segunda oportunidad. Me trata como a una reina, con decirte que, a veces, se aparece en mi casa con un ramo de flores y chocolates, y el “Mero” ni siquiera me compró un chupete.
¿Entonces, esta persona es tu nueva conquista?
-Digamos que es mi “amigo cariñoso”, pero no me hago muchas ilusiones y tampoco me desespero por amor, porque escobita nueva barre bien al principio, pero luego sacan las garras y no quiero más sorpresas. Puedo decir que va a mi ritmo…
¿Y ese ritmo, también, se mantiene en la intimidad, es “cumplidor” el muchacho?
-Se defiende y hasta me dice “calamina”… si no me clava bien, me vuelo, ja, ja, ja.
¿Es cierto que quiere convertirte en su esposa?
-Sí, está loquito por casarse conmigo, pero por ahora, mi único marido es mi trabajo y las pocas pertenencias que tengo.
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